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VILLAMBROZ, texto proporcionado por Basilio Velasco

NOMBRE
El nombre de "Villambroz" parece ser que es una composición de tres palabras: "villa", "ambra", "oz". En su origen, "villa" es una palabra latina que significaba dehesa o finca romana; por toda la Península hay infinidad de localidades que comienzan el nombre con este término. La palabra "ambra" es de origen árabe cuyo significado es el "ámbar", una sustancia olorosa de color amarillo; lo que hace pensar que con ello se evoca el aspecto amarillento que dan al campo las mieses en la época de verano; así también podría evocar el caer de las amarillentas hojas en otoño, cuando debía de haber muchas plantas en esas tierras. Y la terminación árabe "oz", al igual que la terminación castellana "ez", significa la proposición "de". Así, pues, Villambroz significaría la "villa de ambra". 
Ahora bien, también nos encontramos con que "de ambra" es también un apellido, y concretamente, este apellido se conserva en italiano con la escritura "D´Ambra". Entonces, en el caso de Villambroz, podría tener este significado, que este lugar fuera propiedad de un tal "Ambra".


GEOPOLITICA
Villambroz está situado en un terreno llano, en los dilatados páramos palentinos que llevan su nombre y el de Villarrovejo. Su clima es frio más bien que templado, y propenso a intermitentes catarros y pulmonías en las gentes. El terreno es de secano y poco productivo: trigo, centeno, avena, altramuces y algunas legumbres; se cria ganado lanar, vacuno y algún caballar. El terreno lo recorre un pequeño arroyo, La Cueza, formado por las aguas que se filtran de los páramos en tiempo de invierno. Abunda la leña de roble, aunque delgada, y varios arbustos. También se da la caza de liebres, perdices y otras aves.
El terreno de Villambroz limita por el Noroeste con Villambrán, al Noreste San Martín del Valle, al E. Villarrabé, por el Sureste con San Llorente del Páramo, por el suroeste Ledigos, y al O con Terradillos y Lagartos
Villambroz es una localidad menor agregada al ayuntamiento de Villarrabé, en la provincia de Palencia y partido judicial de Saldaña. Consta de unas 40 casas de pobre construcción, una iglesia y una escuela. Hay una fuente próxima al pueblo de buena agua. Los caminos son locales. La correspondencia se recibe de Saldaña.


ORIGEN HISTORICO
Recabando en diversos documentos históricos de Castilla y León, nos encontramos con que estas tierras mesetarias fueron repobladas hacia el siglo IX. Más concretamente, toda esta parte comprendida entre Sahagún y Saldaña fueron repobladas en la segunda mitad de este siglo IX. 
Leemos que, huyendo de los árabes de Córdoba, llegaron por esta zona unos monjes de la Congregación de San Benito, acompañados de muchos ermitaños y gente civil mozárabe. Entonces el rey Alfonso III, llevado de la idea de repoblar todo su reino, les acogió con mucho gusto ofreciéndoles tierra para su asentamiento, y a los monjes les facilitó la fundación de la Abadía de Sahagún, convirtiéndose en centro de irradiación.
De hecho, los monjes comenzaron la tarea social de ir fundando pequeños núcleos de población, a modo de fincas, dehesas, villas, dejando en los distintos puntos a los mozárabes civiles y con ellos a uno o más ermitaños, en razón del número de los nuevos pobladores.
Concretamente, para repoblar esta tierra, que luego se llamará "Villambroz", llegaron y se asentaron una o más familias, acompañadas de alguno de los ermitaños, quien se encargó de construir una ermita, asentada, según parece, en el mismo lugar que hoy ocupa la iglesia, pero se desconoce cuál era el titular de la misma.
A la vez que a la ermita debieron fundar un pequeño hospital para enfermos u hospedería para peregrinos que iban a Santiago de Compostela, y que venían de la parte de Saldaña hacia Sahagún. De ahí que este hospital, parece ser, que era un enlace con el de Valcavadillo, en la parte noreste de Saldaña; y por el otro lado, se comunicaba con el de Ledigos y San Nicolás del Real Camino. Esto explica que todavía hace unos ciento cincuenta años hubiera un "hospitalillo" donde se acogía a un pobre para pernoctar, al que se le debía de dar de cenar un huevo, unas sopas y facilitarle una manta para dormir; y al día siguiente conducirle al siguiente pueblo dotado también de hospital. Este hospitalillo debía estar situado en la callejuela sin salida, que hoy día se conoce como "el hospital".
Pasado el tiempo, el ermitaño desapareció, haciéndose entonces cargo del hospital los Canónigos de San Agustín, que residían en el monasterio de Trianos, situado en la carretera de Sahagún, a un kilómetro de Cea. Pero estos canónigos, a punto de extinguirse, donaron la abadía y la finca de Trianos a los dominicos de la Provincia de España. Parece ser que los dominicos entonces se hicieron cargo también, entre otras, de la ermita de Villambroz, que desde entonces debió llamarse ermita de Nuestra Señora del Rosario, pues fundaron en ella la cofradía del Rosario. La administración de esta ermita corrió a cargo del mayordomo y cofrades de la Cofradía del Rosario; y el abad de esta cofradía era ya el párroco, que precisamente residía por entonces en Santervás de la Vega.


"LUGAR" Y "PUEBLO"
Instituída la unidad de los reinos de España por los Reyes Católicos, con la finalidad de mantener la familia real, a mediados del siglo XVI, fundaron el territorio feudal del Ducado del Infantado, personificado en D. Iñigo López de Mendoza, el Marqués de Santillana, natural de Carrión de los Condes, y que fue el que más títulos nobiliarios tenía de toda España. D. Enrique IV dio al Duque del Infantado la villa de Saldaña con título de condado, convirtiéndose así en una de las Cinco Villas. Según el Diccionario de Barcelona, esta villa de Saldaña tuvo bajo su jurisdicción diferentes pueblos y terreno, los llamados "Veinticinco Lugares", denominándose desde entonces "Villa y Tierra". Entre estos Lugares ya figura Villambroz.
Fue entonces cuando Villambroz, como los otros "Lugares", era meramente una aldea, fue organizado como "pueblo", con la finalidad de poder ser administrado mejor por el Duque del Infantado, cobrando los impuestos y demás asuntos políticos. Concretamente, para recaudar los impuestos había en el pueblo personas especialmente destinada para ello.
Por este tiempo, se sabe con certeza que ya existía el edificio de la Casa de la Villa, en donde se reúnen, a toque de campana y en días determinados, para tratar los asuntos del pueblo. Así también son de este tiempo unas cuantas casas que tenen el mismo estilo de construcción que el que tenía la antigua Casa de la Villa.


POBLACION
Según las Actas de la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario del año 1556, el número de cofrades era concretamente de 15 vecinos; de los cuales unos 6 llevaban el apellido Delgado, otros 5 el de Pérez, dos ó tres el de Mínguiez y León.
Según datos del Diccionario de Barcelona, a principios de siglo la población de Villambroz era de unos 22 vecinos y 114 habitantes. Concretamente tenía 15 jóvenes alistados al ejército; y eran unos 25 los contribuyentes. Asistían a la escuela de primeras letras 46 niños de ambos sexos, y estaba dotada con siete fanigas de trigo, que pagaban los padres de los alumnos. La ocupación principal de los habitantes de Villambroz era agrícola y pecuaria; el comercio se concretaba en la exportación de los productos sobrantes.
Según la relación del entonces párroco Rvdo.D. Indalecio García, el año 1910, el número total de almas es de 225, y mayores de 9 años 176. Todos los habitantes son católicos y los matrimonios son por la Iglesia. Hay una Escuala pública. El pueblo estaba formado por 71 casas, junto a la iglesia parroquial.
El Censo electoral de 1930 de la entidad local menor de Villambroz consigna, con nombres, apellidos, un total de 61 vecinos y todos domiciliados en las dos únicas calles, Iglesia y Zapata; así como la profesión, oficio u ocupación se distribuyen entre en su mayoría de labrador, alguno que otro industrial, pastor, caminero, jornalero, sacerdote. También hay que consignar que todos los vecinos menos dos saben leer y escribir.


LA IGLESIA
Parece ser que a finales del siglo XVI se quemó la ermita y a los pocos años, principios ya del XVII fue construía en el mismo lugar de la ermita la actual iglesia, para lo que contribuyó la Catedral del León y el Duque del Infantado, El Marqués de Santillana, el dueño de los Veinticinco Lugares de Saldaña.
El titular del nuevo templo fue Santa Inés, Virgen y Mártir, que sufrió el martirio en Roma en el siglo IV. El nombre de "Inés" en latín significa "cordera".
La imagen que preside el altar mayor de la parroquia, es de madera, lleva como un cayado y una palma del martirio en las manos y una cordera u oveja en el suelo empinada sobre las patas traseras y apoyada en la santa. Puede observarse que la cordera no es de raza churra, la más común ahora por esas tierras, sino que es una merina o "marita"; no en vano eso sugiere la idea de quien puso el titular de Santa Inés a la parroquia, el Duque del Infantado, dueño de los ganados de merinas que pasan por la cañada. Aunque la mártir era una joven, la imagen representa a una matrona romana, con lo que se indica que pertenecía a la nobleza romana.
Parece que el primer bautizo administrado en la nueva iglesia fue el de una niña, a quien pusieron el nombre de Inés, que era hija de unos parientes o amigos del Duque del Infantado.
Como consta en una relación de un párroco del año 1910, D. Indalecio García, en la iglesia actual quedan algunos restos de la antigua ermita, como parece deducirse por algunos indicios. Así, el altar del Rosario, a excepción de las dos columnas churriguerescas añadidas, como la parte central del altar del Cristo, que es del mismo estilo que el anterior, podrían haberse salvado de la quema. También parece ser del tiempo de la ermita la imagen del llamado "sant Vicencio", el dominico Vicente Ferrer, que seguramente lo trajero los dominicos del convento de Trianos. 
Según datos del mismo párroco, la iglesia está situada en la parte sur del pueblo y orientada de este a oeste. Parte de ella está constuída de ladrillo, parte de tapia de tierra y la torre y sacristía tienen paredes de ladrillo y cal y canto. Tiene unos 30 metros de longitud por ocho de latitud. Es de una nave con bóbeday tiene una sola puerta de entrada. No tiene estilo determinado. Los retablos son churriguerescos Entonces carecía de casa rectoral. Del Estado recibía 200 pesetas para el Culto y fábrica de la iglesia, y de los feligreses unas 6 pesetas por derecho de sepulturas. El curato posee tres tierras. Por el año 1708 ya había la Cofradía de la Santa Cruz y posteriormente, la Congregación de hijas de María.
La cruz "rural" que está frente a la entrada de la iglesia data del año 1779, colocada siendo párroco un tal Tomás Escapa, muy entusiasta de la cofradía de la Cruz, que dejó toda su herencia para la iglesia bajo el título de Monte Pio, y del que queda el Libro de Actas de su administración. 
La actual confradía de la Santa Cruz sustituyó a la cofradía primitiva del Rosario hacia principios del siglo XVIII. Cuando no había párroco en el pueblo, era sustituido por un capellán para atender a la Cofradía; parece ser que éste residía en una de las casas viejas pertenecientes al hospital. Según las Actas de la Cofradía, consta que los cofrades, presididos por el Abad, que era el párroco, y por el mayordomo, que era entonces la máxima autoridad en el pueblo, se reunían el día de san Juan Bautista, el 24 de junio, para dar cuenta de las rentas que habían recibido los cofrades, y se distribuían las tierras y demás posesiones de la Cofradía del Rosario, para que las trabajaran durante el año siguiente.
A primeros de siglo Villambroz pertenecía a la diócesis de León, y la parroquia estaba servida por un cura de entrada y de provisión patrimonial.

COSTUMBRES TIPICAS DE VILLAMBROZ


. Dado el cambio de la población del pueblo, disminución del número de niños, de mozos y mozas, algunas de estas costumbres han desaparecido totalmente y otras han sufrido algún cambio. Esta exposición de las costumbres casi es sólo fruto del recuerdo. Puede que algún lector encuentre ciertas imprecisiones en mis recuerdos. Agradecería me hicieran llegar las correcciones pertinentes e incluso, el añadido de algunos otros detalles olvidados. .

Basilio Velasco


LOS AGUINALDOS - 1 de enero
Son los niños precisamente los que comienzan el año nuevo madrugando para recorrer las casas de sus familiares y recoger “los aguinaldos”: frutas, galletas, frutos secos, golosinas... y alguna que otra moneda. Hoy día, por falta de población infantil, ya no piden los aguinaldos por las casas; aunque algunas mujeres mayores, aunque no sean familia, se los llevan a la casa de los pocos niños que hay en el pueblo.


SAN ANTON - 17 de enero

Todos los años el día de San Antonio Abad por la mañana, dos hombres con un gran cesto van de casa en casa recogiendo huevos, patos de cerdo, pan, morcillas, chorizos... y otros alimentos. Luego los llevan a la misa de la fiesta donde son bendecidos. Y después, en la plaza, subastan todos los alimentos recogidos, y el dinero lo destinan al culto del santo. Ahora ya no van pos las casas recogiendo la ofrenda, sino que la llevan la gente a la iglesia.


SANTA BRIGIDA - 1 de febrero
Las “brígidas”, las mozas son las protagonistas de esta fecha. Las mozas van por las casas y recogen cosas, sobre todo huevos y patatas, para hacer tortillas de patatas; y luego hacen una merienda-cena con las cosas recogidas. Ahora como casi no hay mozas, no celebran la fiesta de las “brígidas”


ANTRUIDO - marzo 
También llamado el día de los “torresnos”, era el modo de celebrar los mozos los carnavales, el martes antes del miércoles de Ceniza. Los mozos recorrían el pueblo casa por casa pidiendo cosas, sobre todo torresnos, huevos y patatas y otros alimentos, para hacer una cena en la hornera de la casa que se la prestara para tener la reunión. En el recorrido por el pueblo iban cantando y tocando algún instrumento.
Mientras, los “meligones” también recorrían el pueblo persiguiendo a las mozas y también a los chiguitos y marcharles la cara de negro con cisco. Los meligones eran los quintos del año que se vestían con zamarras, bragos, llevando a la cintura cencerros, y embardunados ellos mismo de cisco. Los chiguitos pasábamos mucho miedo. Igualmente, por escasez de mozos tampoco celebran esta fiesta.


ROSARIO DE LA BUENA MUERTE - abril Jueves Santo 
Típico también de Villambroz y de carácter religioso es que el Jueves Santo, ante el tradicional monumento, se canta el “Rosario de la Buena Muerte”. Es costumbre que sean hombres los que canten las estrofas correspondientes a cada cuenta del rosario, con su correspondiente padrenuestro y gloria. A las que el pueblo responde siempre con la misma estrofa: “danos, Señor, buena muerte, por tu santísima muerte”.


PROCESION DEL ENCUENTRO - abril Pascua de Resurrección 
Es otra costumbre de carácter religioso en la mañana de Pascua antes de la misa. Se hace una corta procesión alrededor de la iglesia siguiendo saliendo de la iglesia en dos direcciones opuesta una con la Virgen del Rosario con un manto negro o de color morado viejo y la otra parte de la procesión con el Niño Jesús. El encuentro se realiza en la parte trasera de la iglesia, donde está el cementerio viejo. Allí cantan unas estrofas alusivas al encuentro de Jesús resucitado y su Madre María en la mañana de Resurrección.


SEMANA DE LA HIERBA - junio
Antes del nuevo encauzamiento del río, Villambroz tenía una pradería muy grande: prados de la Corbilla junto al pueblo y los prados de abajo allende la carretera. Con el correr de los tiempos los propietarios de los prados eran los vecinos del mismo pueblo y también vecinos de los otros pueblos de su alrrededor. Y se convenía los días para segarlos, que venía a durar unos siete, tomando el nombre de “semana de la hierba”. Y como venían también forasteros a segarlos, las mujeres, sobre todo, iban a segar vestidas como de domingo. Al desaparecer los prados con el nuevo cauces esta semana ya no existe.


CARRO DE LA LEÑA - 15 de agosto
En la noche del 15 al 16 se quema una hoguera en honor de San Roque, y la costumbre era echar un palo en la hoguera pidiendo protección al santo por los animales. En la tarde de la fiesta de Nuestra Señora, 15 de agosto, los mozos se encargaban de ir al monte con dos carros, de vacas y de mulas, para traer la leña de roble para hacer la hoguera de san Roque. A la vuelta iban a la casa del alcalde y a la del cura en donde les cantaban unas coplas y recibían vino y una propina en dinero. Durante el trayecto por las calles iban cantando todos los mozos sobre los carros llenos de leña y muy adornados los animales que tiraban del carro. Y los chiguitos corriendo detras de los carros. Con el tiempo los carros se han sustituido por tractores. Ahora algunos años si hacen el carro la leña y otros años no. Y la participación es mixta, chicos y chicas.


CENA DE LA MACHORRA - 1 de noviembre
Era costumbre que la noche de Todos los Santos, víspera de la Conmemoración de los Difuntos, los mozos se encargaban de tocar a “posa” toda la noche. Y el cura les recompensaba con el pan, obladas, para acompañar a la cena que hacían con el guiso de una oveja “machorra”, también pagada por el cura. La historia de estas cenas de la machorra es muy rica en anécdotas protagonizadas por los mismos mozos. Solían hacer la cena en la hornera de alguna casa que se la cedían a los jóvenes. Como ya no se acostumbra a tocar a posa esa noche y la escasez de mozos, tampoco hacen ahora ya la cena de la machorra.