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Información obtenida de: http://usuarios.tripod.es/valdavia/la_valdavia.htm La comarca de la Valdavia se encuentra enclavada en el centro de la provincia de Palencia tanto de norte a sur como de este a oeste. Esta surcada por el río Valdavia que desemboca en el Pisuerga cerca de la localidad de Melgar de Fernamental en la provincia de Burgos. En el ultimo tramo del río también se le llama Abanades
Los principales pueblos de esta región Castellana de media montaña son, Congosto, la puebla, Buenavista, Villaeles y Villanuño, aunque ninguno de ellos llega a los 500 habitantes en invierno Tiene abundantes bosques de pino de repoblación, plantados sobre los años 50 y abundantes manchas de roble autóctono, así como enebros ,fresnos, chopos castellanos y de repoblación etc. La población de esta comarca vive de la agricultura en su mayoría, aunque también existen explotaciones ganaderas familiares Existen unos versos sobre esta región, los cuales podéis leer aquí: (Versos escritos por un maestro de Renedo en el año 1928-29)
Hermoso Valle Valdavia de tierra fértil y hermosa, ¡Quién pudiera describirte con esta, mi pluma tosca!
Viajero, si has recorrido la provincia de Palencia y no has visto la Valdavia ¡nunca has visto cosa buena!
Por el Valle encontrarás, como en ninguna otra parte, frescura, oxígeno y aire para poder pasearte.
Un río bueno y hermoso te riega de arriba abajo y tiene hermosa fuentes y deliciosos prados.
Montes de mucha caza, vegas con mucho rango y unos mozos y mozas que son del Valle el encanto.
Empiezas por Villanuño que le separa de Campos y luego viene Arenillas que son feraces en grano.
Tiene una iglesia en un alto pues cuesta un poco en llegar, tiene mucho labrantío por rotular el Villán.
Villanuño, Villanuño; buen personal tiene el pueblo, tiene personas ilustres, dos médicos y dos maestros.
Seguiréis la carretera y encontraréis Villasila cerca de Villamelendro que en la Valdavia se miran.
Llegaros a Villaeles que está sobre fértil vega. Tiene un magnífico puente por tener dos carreteras.
Villaeles, muy cristiano; pues viva la fe de Cristo, de un pueblo tan pequeño tenemos un hijo Obispo.
No corramos muy deprisa que dejamos Villabasta, por más que vega no tiene en granos es envidiada.
A Arenillas de San Pelayo hemos llegado corriendo y hemos podido apreciar su hermosa iglesia exconvento.
Hay una tumba en la huerta que es muy digna de admirar un brazo de un ser humano que disecadito está.
Renedo y su hermosa torre se nos ponen a la vista, sus grandes y hermosas huertas que son de aquí la alegría.
Eran las huertas eriales. Están a la orilla del río y el señor Luis, que es ingenioso, las hizo de regadío.
Unos le llamaban loco otros el tonto de Coria: le valieron diez mil duros y les puso cuatro norias.
Es un pueblo muy unido y de la fe nos socorre, tiene dos fuentes de piedra y una magnífica torre.
Nada le ha dado el gobierno y nadie ha pedido un cuarto, y para bien de todo el valle ha formado un sindicato.
Son hombres trabajadores sin ninguna distinción y, de árboles de chopo, plantan cerca de un millón.
La vega cultivan bien, sin sembrar nada se escapa y cogen veinte vagones de magníficas patatas.
Abonos no regatean: ni vegetal, ni animal, y les duele un poquito gastar mucho dineral.
De frailes y sacerdotes alegría da y no pena, creo -si mal no recuerdo- que del pueblo hay la docena.
Vamos andando viajero, llegamos a Polvorosa. Verás el monte Cerrillo que da madera que asombra.
Son los vecinos honrados, molestarles yo no quiero; que ayudan a nosotros que es anejo de Renedo.
De Valles ya me olvidaba ¡Qué desgracia es ser pequeño! pero tiene hermoso campo que da unos trigos muy buenos.
Tiene un río muy pequeño que riega par de vega. Hubo un abogado ilustre que fue Don Félix Noriega.
El caserío de Mazuelas hemos dejado a la izquierda con su más hermoso soto poblado de fresca hierba.
Por el soto pas aun río que de Avión nombre lleva y es afluente del Valdavia y nace en Tabanera.
Riega la vega de Ayuela que es muy nombrada en nabos, yeguas y mulas quincenas; y prados muy dilatados.
De curas hijos del pueblo hay muchos que yo no cuento: Don Mariano del señor Benito y el hijo del señor Lamberto.
Buenavista se presenta y su hermoso panorama, muy cerca de Barriosuso que tiene hombres de gran fama.
Barriosuso, Barriosuso, ¿Quién lo habría de decir, tener dos hijos Obispos unn pueblo tan pequeñín?
Pequeñín eres, Barriosuso, pero eres un serafín: Don Dionisio, que es del pueblo, fundó el colegio del Latín.
Frailes y curas salieron como San Pedro guiara y fue una cosa muy buena para el valle de Valdavia.
¿Y quienes son los dos Obispos? -dirás querido lector- Uno es obispo de Coria y el otro el Padre Labrador.
Hay dos grandes propietarios que tiene buen capital: Don Manuel, Don Agustín, con fábrica de aserrar.
De Tabanera, señores, algo tenemos que hablar. Tiene madera de roble y mucho ganado lanar.
Aquí está hermosa fuente donde nace el Avión y los vecinos, con gusto, la limpian con ilusión.
Los vecinos ganaderos, muchos de ellos siembran lino y en este pueblo nació el doctor Maximino.
Conocido es de todo el Valle, la cosa parece ajena, y hoy está ya de forense en la hermosa Cartagena.
Del célebre Valderrábano nada te he dicho, viajero, te diré que es rico en ganados, en vacas y en becerros.
Por la orilla del pueblo pasa, y muy cerca de las eras, la carretera que va desde Saldaña a Cervera.
A la iglesia de Buenavista subí un domingo de mayo para poder admirar, desde aquel hermoso alto, el más bello panorama que ven los ojos humanos.
Buenavista se presenta ante mis ojos ufana y me dice: "Caballero, del Valdavia soy regada.
Mis buenos e ilustres hijos bebieron mis puras aguas" Buenavista, Buenavista, capital de la Valdavia por tener buenos comercios y personas ilustradas.
Tiene médico y botica, y también Guardia Civil, buena fábrica de harinas su dueño: Don Agustín.
Tiene mucho movimiento por tener dos carreteras: una de Osorno, que ahí muere; y otra que sigue a Cervera.
Permite, caro lector, que de médicos diga algo: los hijos de Don Herminio y los del insigne Don Pablo.
A todos queremos mucho. Buenavista no va a la zaga y a Don Pablo no le olvidan ni Renedo, ni Valdavia; pues todos le conocimos de estudiante con afán y las acciones que hacía a su tío Don Julián.
Tenemos escuelas bien situadas que Negrete regirá con su hermosa biblioteca, mutualidad escolar.
Se me olvidaba decir que tiene veterinario y un partido muy hermoso que produce buen salario.
Pues de curas y frailes esto es una bendición: contando el Padre Polanco se acercan a veintidós.
Siguiendo la carretera a La Puebla llegarás y la arboleda que tiene creo que te ha de agradar.
Por el medio de La Puebla pasa, pues, la carretera, muchos vecinos tratantes y tiene muy buena vega.
Muy cerca del rio Valdavia con las aguas bien la riegan y cogen muchas patatas que a Saantibañez se llevan.
Muy cerquita de La Puebla luego al Barrio encontrarás, pasando el rio Valdavia, al que puedes visitar.
Tiene un puente de madera y los vecinos anhelan que algo les de el Gobierno para edificarlo de piedra.
Tiene los mismos productos que La Puebla y su confín y en este pequeño pueblo hubo colegio de latín.
Cuando llegues a Tablares ya poco de andar te queda: es un bello caserío que está del rio a la izquierda.
No dejes de visitarle, es muy digno de admirar pues de ovejas y corderos, creo, pasan el millar.
Gallinas es una plaga que el sol con sus rayos dora y para darse bien cuenta creo tiene incubadora.
Pues, de ganado vacuno, no hay quien le gane en liz pues de carne le abastece a medio Valladolid.
Hermosos bosques de robles le cercan al caserío, veinte mil plantas de chopos hacen hermoso plantío.
Un hermoso torreón tiene la casa principal pero las otras viviendas nasa tienen que envidiar.
Tiene mucho labrantío, trabajando muchos hombres. Salud para Don Agustín que da de comer a los pobres.
Y hemos andado ya mucho y llegamos a Congosto que es donde el Valle termina para descansar nosotros.
Último pueblo, Congosto, con sus vecinos honrados. Tiene bastante renombre por tener buenos mercados.
Aquí se viene la Peña casi toda la pernía que nos quitan de las manos los cereales y gallinas.
Dieciocho pueblos componen la Valdavia y este valle, más dos caseríos de quien no se olvida nadie.
¡Quién naciera en este valle cúpole suerte muy grande pues vió el cielo más hermoso y el más bonito paisaje!
Eres grande, hermoso valle, por los variados productos; pues tienes de muchas cosas que carecen otros mucho:
Tienes trigo como base que es el primer alimento (que casi hay que procurar antes de matar el puerco), y también tienes legumbres, toda clase de cereales, para poder tener gordos a tus muchos animales.
Las vegas del Avión son abundantes en lino que es el primer elemento para librarnos del frío.
De patatas nada digo pues es una bendición. Y los fréjoles y alubias son de clase superior.
Tiene peras y manzanas, nueces y buenas ciruelas; que el año se pasa bien sin que uno se de cuenta.
En ganados eres rico pues de toda clase tienes y en el campo se ven muchas ovejas, cabras y bueyes.
Tus prados son abundantes y hierba de sobra dan para cuidar los ganados y en ellos apacentar.
En las aguas de tus ríos se crían varias pescas: truchas, barbos y anguilas, relampijas y mermejos. ¡ Nada digo de cangrejos! Eso parece una plaga... Que a pacer saldrían fuera si tanto no se pescaran.
¡Quién pudiera ser poeta y poderlo remediar para cantar hermosuras como Gabriel y Galán que con un alma sencilla del mundo se hacen admirar!
Siento no poder tener una clara inteligencia y no haber explicado bien, y de una manera seria, la más hermosa poesía que este hermoso valle encierra.
Mis cariñós y respetos para todo el Valle entero y jamás olvidaré a este pueblo de Renedo.
Adiós pueblo de Renedo, el amor de mis amores, paciencia tengamos todos ya vendrán tiempos mejores.
¿Dónde están las alegrías que a Renedo traje yo? Un hombre, sin darse cuenta, de las manos me quitó.
Honor, riquezas, placeres, fugaces pompas del mundo... ¿qué sois después de la muerte? aire, sombra, polvo y humo.
Adiós vecinos y niños. Si falté pido perdón. Si me alejo de vosotros ahí queda mi corazón. |