|
HERALDICA CASTELLANA (PRIMERA PARTE)
* OTRAS COSAS
Página visitada: 3942 veces
La Heráldica es la ciencia que tiene como objeto el estudio de las armerías. Éstas pueden definirse como emblemas en colores, propios de un individuo, de una familia o de una colectividad (ciudades, villas, gremios, universidades).
En cuanto a su composición, las armerías están sometidas a las reglas del blasón, elaboradas por los heraldos a fines de la Edad Media (siglos XIV-XV). Estas reglas diferencian el sistema heráldico medieval europeo de todos los demás sistemas de emblemas anteriores o posteriores, militares o civiles.
La Heráldica surgió en el Occidente cristiano hacia el primer cuarto del siglo XII (h. 1130), como consecuencia del uso del yelmo con protector nasal que ocultaba el rostro de los caballeros en el combate, por lo que se necesita otro signo de reconocimiento y se pinta el escudo con diversos colores o motivos, aunque sólo se considera que es Heráldica cuando es hereditaria, cuando el signo del escudo sobrevive varias generaciones y aparece en obras de arte que se donen o promocionen. La Heráldica, por tanto, nace en la guerra y de una manera funcional.
Según todos los indicios, la Heráldica surge primero en la zona de Anjou en el ámbito franco-inglés o clásico, de donde se extiende a toda la sociedad europea, comenzando por Normandía, Flandes, Isla de Francia e Inglaterra. Pronto llega también al Norte de Italia, invade toda Francia y el Norte de la Península Ibérica y, a mediados del siglo XII, ya hay signos heráldicos en la España cristiana. La España cristiana y el Sur de Francia conforman el ámbito hispano-languedociano. Ambos se contraponen.
Existe el antecedente de las Cruzadas, desde 1096, cuando los caballeros cristianos se cosieron cruces de tela para agruparse e identificarse en el combate. El auge de los torneos, que eran verdaderos encuentros deportivos de carácter internacional, difundirá por toda Europa esa nueva costumbre consistente en usar escudos decorados para ser identificados cuando se iba armado.
En un primer momento la Heráldica surgió en el estamento nobiliario, cuando el emblema se hace hereditario, en consonancia con el desarrollo del sistema feudal. Ocurre en la nueva casta de los caballeros, envueltos en la ideología caballeresca, que utilizan la Heráldica antes que los reyes y los grandes aristócratas.
A través de la sigilografía, el estudio de los sellos, se observa que la Heráldica llega a todos los estamentos sociales en los siglos XII, XIII y XIV, siendo sólo en el siglo XV cuando empieza a restringirse a la nobleza. La Heráldica será usada primero por los caballeros importantes; a comienzos del siglo XIII la Heráldica ya se había extendido a toda la nobleza media y baja. Hacia 1180 comienzan a utilizar emblema heráldico las mujeres de la nobleza. Lo usan en sus sellos personales, debido a que no participan en la guerra.
La Heráldica surge al margen de la Iglesia, que en principio está en contra de ella porque considera que esos símbolos son demoníacos; pero hacia 1200 ya comienzan a usar blasones los eclesiásticos. Pronto, los cardenales ponen símbolos heráldicos porque ellos mismos proceden de familias nobles, e incluso llegan a poseerlos los papas.
Ya a fines del siglo XII algunas ciudades y villas francesas tienen también un escudo heráldico, perteneciente a todos los ciudadanos, como sucede con Amberes, con un castillo y dos manos sobre fondo rojo, en relación con el origen legendario de la ciudad: un gigante cortaba las manos a todos los hombres que no le pagaban el diezmo al pasar por la ciudad.
La Heráldica también llega pronto a los burgueses (1220), los artesanos (1230) y los gremios de oficios de las ciudades (1240), cada uno con un escudo relacionado con su oficio. En Normandía se han identificado 1.017 sellos heráldicos de campesinos de los siglos XIII y XIV. A fines del siglo XIII y principios del XIV también los poseerán las comunidades civiles (ayuntamientos) y religiosas, y pronto llegarán a las universidades
A fines del siglo XII la Heráldica sobrepasa el ámbito bélico y llega a la decoración; la moda heráldica lo invade todo. Cuando no tiene una simbología se denomina pseudoheráldica.
En el SIGLO XIII se desarrollan dos sistemas decorativos:
1) Ámbito franco-inglés o clásico: la Heráldica tiene un carácter personal debido al auge de los torneos y de la cultura caballeresca. Los caballeros se identifican por su escudo, aunque luego pasa de padres a hijos. Debido a este carácter personal surgen aquí los primeros armoriales, libros que recogen todos los escudos de los caballeros famosos de un país. El más antiguo no es obra de un heraldo, sino de un monje benedictino inglés, de la abadía cluniacense de San Albano, Matthew Paris, y se fecha hacia 1244. Los escudos de estos armoriales tienen un gran carácter decorativo y mantienen la forma de escudo de guerra. Además, se diferencian de los escudos hispano-languedocianos porque los franco-ingleses acaban en punta. Los escudos serán heredados por los descendientes del propietario y, por ejemplo, en la familia del rey de Inglaterra todos tienen los leopardos pero cada miembro incluye una diferencia o brisura para identificarse.
2) Ámbito hispano-languedociano: se da en el Sur de Francia (Guyena, Aquitania, Languedoc) y la España cristiana y los escudos tienen un carácter familiar. El sistema decorativo es totalmente diferente; consiste en la repetición del elemento decorativo y se relaciona con el estilo artístico de la época, el mudéjar. En este ámbito no aparece ningún armorial hasta el siglo XIV debido al diferente concepto del sistema heráldico. En España, incluso los mudéjares y los judíos tendrán sellos heráldicos, ya que la Heráldica lo invade todo; en el siglo XV se ha extendido de tal manera que aparece en todos los aspectos de la vida y el arte.
En el SIGLO XIV ambos sistemas se mezclan: en España aparecen los primeros armoriales por influencia del ámbito franco-inglés. En Inglaterra se cuartelan las armas de Francia y Plantagenet según el sistema castellano. En Francia se decoran muros con series interminables de flores de lis.
Marta González Fernández
Grupo Arteria
martagf@vegavaldavia.com
FOTOS:



108377 |



108378 |



108379 |



108380 |



108381 |



108382 |



108383 |



108384 |



108385 |



108386 |
COMENTARIOS:
No existen comentarios para este album
ENVÍA UN COMENTARIO A ESTE ALBUM:
[www.vegavaldavia.com no garantiza la publicación de todos los
comentarios, no se hace responsable de las opiniones de sus usuarios y está a
disposición de todas las personas que quieran borrar un comentario para que no
sea visualizado. www.vegavaldavia.com tampoco garantiza un tiempo concreto de
permanencia de los comentarios. INVITO A TODOS A QUE SEÁIS RESPONSABLES EN
VUESTRAS OPINIONES]
|